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¡Hola Diosas! En los artículos anteriores sobre el tema de los tóxicos que podéis leer en este post  y en este otro, os amargaba un poco la existencia al informaros de los tóxicos y contaminantes con los que tenemos que convivir a diario. En esta ocasión, os traigo ideas para intentar contrarrestar la toxicidad que está a nuestro alrededor.

Si empezamos por el carro de la compra, aunque los productos bio cuestan más caros podemos centrarnos en productos básicos y alimentos  nutritivos ecológicos gastando incluso menos que antes, tan sólo utilizando un poco de sentido común:

  • Comprando menos y sólo productos de calidad.
  • Consumiendo lo imprescindible y saludable.

Todos los productos que se venden en el supermercado, hipermercado y tiendas pequeñas proceden del mismo sitio: grandes plataformas industriales que suministran los productos a todas las tiendas. La empresa fabricante es la que decide dónde quiere vender, según sea su modelo de negocio aunque no hay diferencia respecto a la calidad y salubridad de los productos:

  • Por ejemplo, la firma Deliplús decide no invertir ni en calidad ni en publicidad del producto. Lo vende muy barato a mucha gente en una gran superficie.

Con respecto al término natural, hay mucho desconocimiento y lógicamente mucho engaño porque el término no está regulado legalmente. Cualquiera puede utilizarla. Lo que sí está regulado es bio, ecológico y orgánico que implica la composición del producto.

Otros grandes desconocidos son los sellos de certificación ecológicaSon empresas privadas que analizan los productos y determinan los que son sanos y saludables garantizando a los consumidores que lo compran sí es realmente natural. Sin embargo, son certificaciones muy caras ya que no hay instituciones públicas que los expidan.

Para comprar ecológico sin arruinar nuestra economía, se presentan varias alternativas:

  • Supermercado ecológico: Lo más cómodo y cada vez en más lugares. 
  • Mercadillo ecológico: Productos locales procedentes de agricultura de proximidad.
  • Compra on line donde suele haber bastantes descuentos y si alcanzas una determinada cantidad no te cobran el transporte.

La lista de la compra bio según la dieta macrobiótica nos permite ahorrar bastante dinero. Ya la conocéis pues la he explicado minuciosamente, por lo que la compra de los productos es bastante asequible:

  • Vegetales, cereales integrales, legumbres. 
  • AOVE, Frutos secos y semillas. 
  • Huevos unos 2 por semana como máximo.
  • Carne ecológica 1 a la semana.
  • Pescado artesanal 2 a 3 por semana.
  • Alguna bebida vegetal.
  • Sal marina sin refinar.
  • Vinagre de umeboshi
  • Para endulzar, algún sirope.
  • Especias, infusión y algas.

Con respecto a los productos de belleza y cosmética, podríamos decantarnos por aceites vegetales de semillas y frutos por prensado en frío que duran muchísimo tiempo y no agreden nuestra piel. Perfectos para elaborar junto con la arcilla y los aceites esenciales.Por ejemplo aceite de almendra.

Y no nos podemos olvidar de los limpiadores para el hogar. En este caso, tenemos a nuestro alcance infinidad de trucos caseros y productos naturales súper baratos que dejan la casa limpita sin contaminarnos. Como el típico vinagre  desengrasante y un jabón de marsella de toda la vida.

Más adelante profundizaré mucho más en trucos caseros para estar guapas y limpiar nuestro hogar sin agredir nuestro organismo ni el medio ambiente. De momento, ya tenéis bastantes ideas para comenzar a llenar la despensa y comer saludablemente sin gastar nuestro dinero en cosas sin importancia y tóxicas.

Espero que os sean de utilidad. ¡Hasta pronto!