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Hola Diosas, hoy os hablaré de unas micropartículas esenciales para el óptimo funcionamiento de nuestro organismo y que se estudian ampliamente en las escuelas de nutrición clásica, que afortunadamente no es la que yo recomiendo  pues no abarca la perspectiva energética. Sin embargo su conocimiento nos aporta sabiduría, lo cual siempre es positivo y por supuesto, también tiene trascendencia práctica que es lo que a mí me gusta.

Las vitaminas se dividen en dos grupos:

  • Hidrosolubles: Son todas vitaminas del grupo B (excepto la B12) y la vitamina C. Son sensibles al calor, al aire que las oxidan y se diluyen en agua. Son fácilmente excretables.
  • Liposolubles: Son las vitaminas A, D, E y K. Son resistentes al entorno incorporándose a las moléculas de grasa por lo que son difícilmente excretables.

Las encontramos en vegetales y frutas que aunque no proporcionan energía, contienen gran cantidad de vitaminas, minerales, fitoquímicos y fibra. Son fármacos naturales,  limpian y equilibran  el organismo ya que estimulan todas las funciones metabólicas, desintoxican, estimulan nuestro sistema inmunológico, nos remineralizan y al ser fuente de antioxidantes nos protegen contra el cáncer así como promueven la desinflamación de los órganos y tejidos.

Se recomienda consumir las verduras frescas, de temporada y limpias de pesticidas. Procurando combinar verduras crudas en un 10 % pues son más difíciles de digerir y  un 90 % cocinadas.

Las frutas conviene tomarlas entre horas para evitar la fermentación y los gases. Mejor frescas, ecológicas y de temporada. No mezclar diferentes tipos de frutas como las ácidas, semiácidas y dulces y por supuesto, no abusar de ellas por la fructosa que eleva el nivel de azúcar en sangre, aunque no tan bruscamente gracias a la fibra.

Para que tengáis una referencia fácil a la que acudir con respecto a las vitaminas, os he preparado dos listados; el primero que lo tenéis aquí sobre las vitaminas liposolubles y otro acerca de las vitaminas hidrosolubles que lo publicaré en el siguiente post:

Vitamina A – Retinol

  • Es antioxidante, protege piel y mucosas. Mejora la visión de la retina.
  • Con ella el hígado elabora enzimas digestivas así como participa en las hormonas sexuales y suprarrenales.
  • La encontramos es lácteos, yema de huevo, verduras de hoja verde, hortalizas y frutas anarajandas en forma de provitamina A o Retinol

Vitamina D – Calciferol

Presenta dos formas:

  1. D2 Provitamina en vegetales (Ereocalciferol)
  2. D2 Provitamina en animales (Colecalciferol)
  • Nos ayuda en la absorción intestinal y del calcio y fósforo.
  • La encontramos en el huevo, mantequilla, pescados azules, lácteos, coles, almendras y sésamo.
  • La cantidad mínima diaria es de 5 microgramos.

Vitamina E – Tocoferol

  • Interviene en la reproducción y previene el aborto espontáneo.
  • Es antioxidante, previene enfermedades cardiovasculares y regenera los tejidos.
  • Las encontramos en aceites vegetales vírgenes, frutos secos y alimentos grasos de origen animal.
  • La cantidad mínima diaria es de 12 miligramos.
  • Su déficit ocasiona anemia, degeneración muscular y desordenes en la reproducción.

Vitamina K – Anticoagulante

  • Su principal función es la coagulación de la sangre. Se sintetiza en las bacterias de la flora intestinal.
  • La encontramos en la alfalfa, hojas verdes, aceite vegetal, yema, coliflor e hígado de pescado.
  • Es incompatible con la coenzima Q10 y en dosis alta con la vitamina A y E.
  • La cantidad mínima diaria es de 0,1 miligramos .

Hasta aquí, el post de hoy. Continuaré con el tema de las vitaminas del grupo B en el siguiente artículo para que tengáis la información más completa posible. Chao!