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¿Qué tal vais Diosas? En el post de hoy voy a seguir con la nutrición convencional abarcando el tema de los minerales. Estos componentes inorgánicos de los alimentos nos ayudan a construir tejidos, sintetizar hormonas y regulan la mayoría de las reacciones químicas de nuestro cuerpo.

La importancia de llevar una dieta equilibrada radica, entre otros motivos, en que los minerales se compensan y descompensan entre sí  por ej. Entre sodio y potasio. Los minerales se clasifican en dos grupos:

  • Macrominerales: Nuestro cuerpo necesita más de 100 mg al día y son el calcio, magnesio, fósforo y potasio. En menor cantidad, azufre, sodio y cloro.
  • Oligoelementos, elementos traza o micronutrientes: Las cantidades de estos minerales son muy pequeñas entre los que destacan: Flúor, cobalto, hierro, selenio, cromo, manganeso, zinc, cobre, yodo que estimula la glándula tiroides responsable de regular nuestro metabolismo.

¿Dónde hallarlos? Evidentemente en frutos secos como nueces y almendras y semillas como girasol o calabaza. Nos abastecen de ácidos grasos esenciales, fibra vitaminas y proteínas, aunque no contienen todos los aminoácidos. En general aportan una energía muy eficiente al organismo, tomados con moderación no engordan. Los frutos secos conviene no tomarlos con la piel pues contiene ácido fítico que limita la absorción en el intestino de otros nutrientes.

Con la siguiente relación de minerales, os doy información breve pero suficiente para asentar vuestros conocimientos sobre nutrición clásica; como la lista es extensa, lo voy a dividir en dos artículos: Este que se centra en los macrominerales y el segundo en los oligoelementos. Aquí tenéis el primero:

CALCIO

  • El 99% del calcio se encuentra en los huesos regenerándose un 20 % cada año.
  • La vitamina D eleva la absorción intestinal del calcio y su adherencia en la médula ósea. Las mujeres necesitamos más vitamina D para la formación de estrógeno.
  • Lo hallamos en lácteos, frutos secos, sésamo, verduras, aguas de mesa, mariscos y pescados enteros.
  • Interactúa con el ácido oxálico de las espinacas y las acelgas o del chocolate así con el ácido fítico de los cereales.
  • La cantidad mínima diaria es de 700 mg, llegando a absorber del 20 al 30%.

FÓSFORO

  • Junto con el  calcio constituye los huesos, siendo la relación óptima la de 0,5 de Calcio por 2 de Fósforo.
  • Se asocia con los lípidos para construir las membranas celulares y el tejido nervioso en forma de fosfolípidos.
  • Lo encontramos en lácteos, cereales integrales, frutos secos y yema.
  • La cantidad mínima diaria es de 800 a 1200 mg, pero se reduce su absorción si se toman junto a antiácidos a base de aluminio.

AZUFRE

  • Ayuda a desintoxicar el hígado y la vesícula así como estimula la secreción de bilis.
  • Potencia la salud de nuestra piel y uñas en combinación con el zinc.
  • Lo obtenemos de las legumbres, col, ajo, cebolla, espárragos, puerros, pescado y yema.
  • La cantidad mínima diaria es de 1000 mg.

POTASIO

  • Estimula la contracción del músculo cardiaco.
  • Regula la función osmótica y el equilibrio ácido-alcalino.
  • Lo tenemos en plátano, aguacate, verduras frescas, legumbres y frutos secos.
  • La cantidad mínima diaria es de 500 mg.

SODIO

  • Lo encontramos en la sal naturalmente presente de los alimentos, aguas, algas, pescados y sal marina sin refinar.
  • Los riñones controlan la cantidad mínima que necesitamos.

CLORO

  • Es componente del ácido clorídrico presente en el estómago para descomponer las proteínas.
  • Su déficit aparece en caso de sudoración excesiva, vómitos y diarrea.

MAGNESIO

  • Imprescindible para asimilar el calcio y la vitamina C.
  • Por su acción sedante equilibra nuestro sistema nervioso central.
  • Transmite los impulsos nerviosos, las secreciones biliares y ayuda a eliminar residuos tóxicos.
  • Ayuda a fijar el calcio en los huesos.
  • Los alimentos que lo contienen son el cacao, soja, frutos secos, avena, maíz, mariscos, cereales integrales y vegetales.
  • La cantidad mínima diaria es de 300 a 400 mg siendo su nivel de absorción del 24 al 85%.

Hasta aquí, el primer resumen sobre minerales según la nutrición clásica. Os espero en el siguiente post para continuarla!