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Hola Diosas mías! No  hace muchos años nuestros antepasados vivían en sintonía con la naturaleza e integraban los cambios de las estaciones, las mareas y por supuesto, las fases lunares como el reloj biológico natural que marcaba el ritmo de sus vidas y sus quehaceres cotidianos. Como actualmente las personas vivimos hacinadas y estresadas en ciudades contaminadas alejadas de la naturaleza, algunas osadas como yo necesitamos informarnos de algo que por obvio que parezca desconocemos en su mayoría.

La luna, de todos es sabido, ejerce una influencia espectacular en nuestras vidas y la de todos los seres vivos que habitan el planeta. Conocer las fases lunares nos sirve para utilizar los cambios naturales a nuestro favor, que es de lo que se trata.

Durante la Luna nueva que se extiende de 2 a 3 días, nos encontramos en una etapa que nos sirve para deshacernos de cosas o recuperar fuerzas. Sería beneficioso para nuestra vida realizar las siguientes acciones:

  • Desintoxicar el organismo.
  • Dejar adicciones y malos hábitos.
  • Recuperarnos de esfuerzos o enfermedades.
  • Cambios a nivel personal y profesional.
  • Podar las plantas y cortar el pelo.
  • No depilarse porque el pelo crecerá mucho.
  • Meditar.

En la fase de Cuarto creciente que viene a durar de 12 a 13 días, nos hallamos en una etapa de crecimiento la cual  nos ayuda a desarrollar y aumentar lo iniciado previamente:

  • Crece más el pelo y las uñas.
  • Tonificar el organismo con una dieta nutritiva.
  • Emprender negociaciones.
  • Tratamientos de belleza.
  • Buscar trabajo o ayudas económicas.
  • Desarrollar actividades intelectuales.
  • Abrir una cuenta de ahorro.
  • Casarse o emparejarse.
  • No podar los árboles o plantas ni cortar el pelo.

Es durante la fase de Luna llena cuando más atención debemos poner en nuestras decisiones pues aunque su  presencia es corta, su influencia es esencial. Habría que entender que todo se hincha y resplandece. Su mayor impacto se despliega 6 horas antes y 6 horas desde la luna llena en el firmamento.

  • Se retienen más líquidos por lo que hay más sensibilidad.
  • La sangre es más fluida así que deberíamos evitar intervenciones quirúrgicas.
  • Es un buen momento para concebir y hay más nacimientos.
  • El sueño es más ligero.
  • Hay mayor tasa de crímenes.
  • Mayor tensión muscular, dolor de cabeza y migrañas.
  • Es un buen momento para resolver problemas complejos y asuntos legales.
  • Apoyamos nuestra dimensión creativa si iniciamos proyectos artísticos.

Y por último, la fase de cuarto menguante se extiende unos 12 a 13 días y nos serviría básicamente para deshacer paulatinamente y dejar ir:

  • Las heridas sangran menos por lo que es proclive a una exitosa operación, cirugías, extraer herpes y verrugas.
  • Llevar a cabo dietas, ayunos y tratamientos de belleza.
  • Recuperarse de enfermedades o situaciones de mucho estrés o trabajo.
  • Superar depresiones.
  • Tomar decisiones importantes y cerrar negocios.
  • Terminar con relaciones tóxicas y malos hábitos.

¿Qué os parecen todas estas recomendaciones? Cuando supe de las fases lunares, me sorprendí la lógica que tienen estas pautas tan sencillas para vivir con más fluidez, sin poner tantísimo esfuerzo. Es como dejar los pedales y pasar al turbo. Las cosas se empiezan a recolocar y todo es más liviano y sencillo.

Si ponéis atención a estos consejos, seguro que a vosotras os va a pasar lo mismo que a mí, cansada y harta que estaba de que todo me costase tanto esfuerzo. ¡Qué pérdida de tiempo y energía!