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Qué tal Diosas? Si os leísteis mi  artículo anterior  en el que trataba como pasar de la dieta normal y corriente que  hemos seguido desde siempre a una dieta más centrada y energética como es la macrobiótica, aquí os dejo más consejos sobre métodos de cocina y estilo de vida en general para haceros más provechoso el tránsito. ¿Animadas a empezar con la Macrobiótica?

Aderezos:

Son dos los elementos imprescindibles para cocinar platos macrobióticos de calidad y sabor: uno es el aceite virgen extra que ya he mencionado antes y el otro es la sal marina sin refinar.

Para facilitar la digestión:

  • La cantidad de líquidos debería ser equilibrado: tomar agua mineral de calidad, tisanas y caldos remineralizantes según nos encontramos en una época de más frío o más calor.
  • Tomar las frutas entre horas. El melón o la sandía las debemos tomar solas pues tienen muchísima agua y limitarlos a los meses de verano.
  • No mezclar las harinas con azúcar, levaduras industriales, lácteos y huevos (o sea, todos los pasteles y bollos) pues fermentan en nuestros intestinos.
  • Comenzar las comidas principales con un pequeño bol de sopa de miso para entonar el cuerpo, diseñar el plato principal en torno a un cereal integral ya sea en grano o sémola que constituya la mitad del mismo, algo de proteína y casi la otra mitad del plato de verdura, que tomaremos en último lugar, a modo de postre. Terminar las comidas con algo de fermentado como  una cucharadita de chucrut.

En la cocina:

Como pautas generales, os diría que necesitamos pasar más tiempo en la cocina para que la comida aunque elaborada con productos sencillos, esté muy rica. Para ello, nada mejor que aprender viendo videos de Youtube como cocinan profesionales de la macrobiótica y también leyendo libros de recetas energéticas.

Estilo de vida:

Durante los meses de transición es muy importante tener en cuenta las siguientes ideas:

  1. Sentarnos tranquilamente a la mesa y masticar bien.
  2. Hacer algo de ejercicio suave para favorecer la circulación sanguínea y movilizar el sistema linfático.
  3. Descansar y dormir las horas que cada uno necesite.
  4. Pararnos a sentir y expresas nuestras emociones sin intentar taparlas.

Efectos de la transición:

Cuando los cambios introducidos constituyen una rutina es bastante habitual que sintamos antojos por algunos de los alimentos extremos que solíamos tomar. A medida que vamos alcalinizando nuestra sangre se van desprendiendo las toxinas procedentes de la antigua alimentación y volvemos a recordar las apetencias por aquellos alimentos menos saludables. Ahora deberíamos apoyar nuestro cuerpo descansando más y comiendo alimentos alternativos más saludables.

También hay que decir que antes los alimentos extremos tapaban nuestras emociones. Ahora que ya no los comemos, nos sorprendemos a nosotros mismos teniendo reacciones que ni tan siquiera sabíamos que estaban ahí. El cambio nos fuerza a mirarnos al espejo cara a cara para aceptarnos con nuestros defectos, asimilarlos, comprender y trascender. En ese momento, aumentamos nuestra autoestima, elevamos nuestro nivel de consciencia y ganamos libertad, pues somos nosotros los que elegimos los alimentos y no ellos los que nos eligen a nosotros. Este es un momento crucial, verdaderamente el más significativo cuando nos pasamos a la macrobiótica.

Espero que estos consejos os resulten útiles para aplicar poco a poco la macrobiótica en vuestros menús y podáis aumentar la calidad y bienestar en vuestra vida. ¡Hasta el siguiente post!