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Buenas Diosas, nos adentramos hoy en una interestación que precede a lo que nosotros en occidente llamamos otoño y que por otra parte, se encuentra presente en cada cambio de estación ya sea del invierno a la primavera, de la primavera al verano, del verano al otoño y del otoño al invierno. Es por así decir, un comodín que percibimos unos 15 a 18 días previos a cambiar de estación y que  nos permite recuperar el centro y el equilibrio antes a transformarnos con el nuevo clima. Por eso su elemento es  la tierra y su sabor predominante el dulce ya que estos alimentos propios de la tierra y su sabor están presentes en todos los platos de todas las estaciones. Se conoce en MTC como tojo.

La energía propia de finales de verano según la teoría de los 5 elementos es:

  • La etapa vital es la MADUREZ.
  • Su clima es la HUMEDAD, su elemento TIERRA y el color AMARILLO.
  • Los días se hacen más cortos, comienzan las primeras tormentas de verano y por la noche suele refrescar.
  • Ciclo de la tierra: RECOLECCIÓN.
  • La coordenada es el CENTRO.
  • Los órganos son ESTÓMAGO, BAZO y PÁNCREAS.
  • Su tejido son los MÚSCULOS.
  • El sabor que estabiliza los órganos de centro es el DULCE.
  • El tipo de crecimiento de las plantas es a ras de tierra y son redondas.
  • Los nutrientes claves son los HIDRATOS DE CARBONO de cereales como el mijo y legumbres como el garbanzo.
  • FRUTAS: Uvas, melón, ciruela claudia, membrillo, higos.
  • VERDURAS: Cebolla, zanahoria, repollo. En definitiva, todas las frutas y verduras que han recogido la luz solar de todo el verano y que son las más dulces.
  • Tipo de cocción es el HERVIDO.
  • El olor es el OLOROSO.
  • La emoción del verano es la AUTOESTIMA  en equilibrio y la PREOCUPACIÓN en desequilibrio.
  • Su sonido es el CANTO.
  • La secreción sería la SALIVA, su ventana la BOCA y su esplendor se aprecia en los LABIOS.

En estos días, deberíamos adoptar los hábitos propios del verano tardío suavizando la energía desbordante del verano para ir rebajando nuestro ritmo. De ahí el sabor dulce de los alimentos, predominantes para las épocas de transición.

La energía del verano tardío consiste en eso precisamente, en recuperar nuestro centro, nuestra paz interior y colocar en su sitio nuestro poder. Si atendemos a las explicaciones que sobre los chakras he ido desmenuzando en este post y en este otro, se correspondería con el tercer centro de energía, el del plexo solar. Lo que conocemos como el arquetipo del guerrero, aquél que sabe quién es y hacia dónde va. Tiene bien enraizados los pies en la tierra y no pierde el norte. De ahí, que la energía del verano tardío  la utilizamos siempre, en todos nuestros menús, sean de primavera, verano, otoño o de invierno. El equilibrio nunca debe faltar en nuestra vida, y por ende, en nuestra alimentación. Luego eso sí, pivotaríamos hacia alimentos propios de cada estación en particular para reforzar sus órganos protagonistas pero sin olvidar nunca nuestro centro.

¿Os gustaría potenciar vuestra energía en esta época del año? Para averiguarlo, os emplazo al siguiente post que sobre este tema voy a escribir.

Chao!