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Buenas a todas, Diosas. Hoy nos adentramos en la energía del invierno. Esa estación del año en la que la naturaleza, desnuda, ahonda en el núcleo de la tierra en busca de calor con el que calentarse. Para nosotros, ésta debería ser una época para seguir con el recogimiento comenzado durante el otoño, pero sabiendo que pronto veremos los primeros brotes verdes que anuncian la primavera. De hecho, el 4 de febrero se ha festejado desde siempre el día de la candelaria en que la duración de noche y día se igualan para ir paulatinamente alargándose hasta los máximos días de luz de abril y mayo.

Desde la óptica de la MTC basada en la teoría de los 5 elementos, las características principales del invierno son las siguientes:

  • La etapa vital es la VEJEZ.
  • Su clima es el FRÍO, su elemento el AGUA y el color el NEGRO y AZUL OSCURO.
  • La luz solar nos ilumina durante pocas horas al día, aunque ya notamos como los días empiezan a alargarse.
  • Su ciclo es el ALMACENAMIENTO.
  • La coordenada es NORTE.
  • El par de órganos serían RIÑÓN, VEJIGA así como ÓRGANOS SEXUALES y su antena los OÍDOS.
  • Su tejido los HUESOS.
  • El sabor que potencia la energía del riñón es el SALADO.
  • El tipo de crecimiento de las plantas se localiza en las RAÍCES.
  • Los nutrientes típicos del invierno son las SALES MINERALES.
  • ALIMENTOS RECOMENDADOS: Algas, pescados y caldos.
  • FRUTAS: Manzana reineta.
  • VERDURAS: Lombarda y escarola.
  • El tipo de cocción es la COCCIÓN LARGA.
  • El olor es el PÚTRIDO.
  • La emoción del invierno es la VOLUNTAD en equilibrio y en desequilibrio, el MIEDO.
  • Su sonido el QUEJIDO.
  • La secreción sería la ORINA. 

La energía agua a nivel energético es la más yin en apariencia: pasiva y fría, sin embargo es la más profunda y fuerte pues está conectada con los líquidos de nuestro organismo que representan el mar primigenio de donde procede la vida.

En concreto, su sede se encuentra en los riñones encargados de procesar los casi 7 litros y medio de líquido que hay en nuestro organismo. A su vez, están conectados con las glándulas suprarrenales encargadas de gestionar el miedo a través de la adrenalina. Si los riñones están fuertes y funcionan correctamente, nos permiten enraizarnos a tierra y a la vida.

Los riñones preservan el legado procedente de nuestros ancestros, la cantidad y calidad de años que vamos a vivir, la fertilidad y la consciencia que una vez dormidos se libera.

Según la MTC nuestra misión en la vida sólo la podemos alcanzar si previamente hemos superado las trabas emocionales que hemos heredado de nuestros antepasados, llamado transgeneracional. Hasta que no demos una solución diferente a la que dieron nuestros ancestros, seguiremos repitiendo conductas y viviendo sucesos en un ciclo repetitivo sintiéndonos angustiados y sin posibilidad de vivir en plenitud. Esta capacidad de introspección nos la da el riñón. Cuando el riñón está bien nos podemos relajar para que la conciencia deje paso suavemente a la dimensión en que se manifiesta el inconsciente.

Tener el riñón sano nos da la capacidad de ser auténticos, quitarnos el antifaz y mostrarnos tal cual somos. La fuerza del agua que habita el riñón no es arrolladora sino que va poco a poco, sin prisa pero sin pausa, con seguridad de que va a llegar.

¿Cómo podemos tonificar nuestros riñones? Varias son las pautas que os puedo sugerir, aunque será en otro post.

¡Hasta pronto!