Photo by Patrick Hendry on Unsplash

Hola Diosas, ¡Cuánto tardamos en llegar al equilibrio en nuestra vida y qué difícil nos resulta conservarlo! Bien es cierto que la macrobiótica, que se basa en la Ley del Tao, nos ayuda muchísimo. Sin embargo, ¿Cómo recuperar el centro cuando las exigencias diarias nos lo ponen tan difícil? He aquí algunas recomendaciones:

Desde el punto de vista de la alimentación, en macrobiótica, comer en equilibrio significa 1 parte de un grupo de alimentos por 7 partes de otro grupo de alimentos:  Traducido en un plato, éste se dividiría en 40% de hidratos, 40% de verduras, un 20% de proteínas y una pizca de mineral disuelto en el líquido donde cocinamos los alimentos.

Por otro lado significa también un balance ponderado de los 5 sabores:

  • Ácido: Ayuda al hígado y a la vesícula biliar pues es hepatoprotector así como aumenta nuestra creatividad y liderazgo. Lo percibimos en cítricos y fermentos.
  • Amargo: Tonifica el corazón aumentando la alegría y expandiendo nuestro amor. Al ser ligeramente laxante, contribuye a adelgazar y refrescarnos. Lo tenemos en lechuga y semillas.
  • Dulce: Los encontramos en cereales integrales y verduras redondas. Tonifica las funciones digestivas de los órganos de tierra relacionados con nuestro centro: estómago, bazo y páncreas. 
  • Picante: Relacionado con el pulmón e intestino grueso y su función es  movilizar los residuos metabólicos. Lo hallamos en rábanos y jengibre.
  • Salado: Tonifica las funciones renales. alcaliniza y aumenta la resistencia física. Lo tenemos en la sal, pescado y algas.

Para integrar los 5 sabores en el menú diario podríamos tomar una sopa de miso (Salado), seguido de un plato de arroz integral y garbanzos (dulce) salteado con rabanitos (picante) acompañado de una ensalada de escarola (amargo) y para terminar una cucharadita de chucrut (ácido)

Del mismo modo, podemos equilibrarnos a través de los diferentes tipos de cocción de los alimentos:

  1. Para casos de tensión necesitamos aligerar nuestra mente con ensaladas, frutas y germinados. 
  2. Para casos de  preocupación lo conveniente es refrescarnos con el escaldado y el hervido, activarnos con el salteado corto y estimular con el frito.
  3. En caso de debilidad, reforzar con el estofado.
  4. Y si padecemos miedo y no tenemos objetivos nos convendría concentrar la energía, reforzar nuestra autoestima con la olla a presión, salteado largo para calentar nuestro interior e incluso un horno que caliente a nivel más profundo.

Como hábitos que fomentan el equilibrio estarían los extraídos del sentido común, es decir, tomar las comidas a la misma hora, cenar por lo menos 2 horas antes de irse a la cama, dormir mínimo 8 horas, hacer ejercicio suave y sobre todo buscarnos un trabajo acorde con nuestros valores, integrando el servicio a los demás y el desarrollo personal. Cultivar una afición que nos haga disfrutar cada día.

Por último, el equilibrio del planeta Tierra que habitamos es un reflejo de lo equilibrados y centrados que estemos a nivel individual. Eso, sin lugar a dudas.

Por favor, implementad estos hábitos si de verdad queréis gozar de equilibrio. Es un favor que os hacéis a vosotras mismas y al planeta donde todos vivimos. Chao!