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Hola Diosas, ¿qué ta vais? Hoy quiero desmenuzar remedios sencillos para tratar las típicas dolencias que se pueden manifestar en los meses de primavera. Como el tema es muy amplio, lo voy a dividir en dos artículos.  Los síntomas propios que aparecen en primavera van desde tos y estornudos tipo alérgico, rinitis, enrojecimiento de ojos, problemas digestivos como diarrea y estreñimiento, cansancio, pruritos y eczemas. Todos ellos obedecen al movimiento ascendente que tiene la energía de nuestro cuerpo en primavera. Al igual que los árboles y plantas exhiben majestuosamente sus hojas y flores pues la savia sube impetuosa hacia arriba y afuera, nuestra sangre sigue el ritmo de la estación y hace aflorar a la superficie todo el caudal de vitalidad que se hallaba adormecido durante el frío. La sangre que irriga todos nuestros órganos y tejidos viene del invierno bastante cargada con los alimentos de aquélla estación, más densos y concentrados. Por eso es normal que la piel deje ver las impurezas y toxinas que han cargado nuestra sangre en otoño y sobre todo en invierno.

Durante la primavera, tenemos la oportunidad de hacer una limpieza en nuestro organismo para que afronte el verano más ligero y fresco y consiga atravesar los calores sin sufrir tantos estragos. Debemos favorecer el hígado y la vesícula, protagonistas en esta estación y que necesitan descargarse de las toxinas procedentes de la alimentación pesada y las capas de grasas con las que nos hemos protegido en invierno.

Las plantas medicinales nos pueden ayudar mucho a aliviar estos síntomas a veces tan molestos, pero tenemos que saber que aplicarnos una pomada en la piel o tomarnos un preparado de hierbas sólo es eso, una pequeña ayuda. Necesitamos vigilar la alimentación y adoptar una dieta adecuada a esta estación, más fresca y liviana así como rebajar las exigencias y obligaciones en nuestra vida. Dejar que nuestro hígado deje de ser un tirano para nosotros mismos y pueda ejercer de líder, su verdadero papel con el que nos permite brillar y tomar las riendas de nuestra vida.

Respecto de los métodos de preparación más comunes para las dolencias de primavera destacan los siguientes:

TISANA: 1 cucharada de café por vasito de agua llevar a ebullición y apagar. Tapar durante 3-5 minutos. Colar y tomar.

DECOCCIÓN: 1 cucharada sopera por taza de agua. Dejar macerando durante la noche y hervir por la mañana de 2-5 minutos. Dejar reposar durante 15 minutos.

BAÑOS: 1 cucharada sopera por 1 litro de agua.

LOCIÓN para gargarismos o locutorios: Hervir 1 cucharada sopera por 1 litro de agua.

Aquí va una pequeña muestra de hierbas medicinales y también algunas verduras y frutas con las que preparar remedios caseros que favorezcan nuestra pronta recuperación de las molestias que ya os he comentado. Todas ellas se pueden localizar fácilmente en los herbolarios de nuestro barrio y las preparaciones no pueden ser más sencillas.

TOS TIPO ALÉRGICA

HIGO: Para la tos, 20 gramos de higo pulverizado hervido en 1/2 litro de agua. Tomar 4 veces al día.

MALVAVISCO: Para el asma, macerar 50 gramos de raíz de malvavisco en 1 litro de agua templada y tomar 3 veces al día.

HÍGADO

COLA DE CABALLO: Sus flavonas y potasio favorecen la eliminación de los cálculos hepáticos, hervir 5 cucharadas soperas por 1 litro de agua y tomar 3 veces al día. No tomar durante el embarazo, lactancia o si sufres gastritis.

DIENTE LEÓN: Tónico amargo para el hígado en infusión o jarabe pero mucho cuidado si se tiene alergia al alcanfor o se cuenta con problemas biliares.

MANZANA VERDE: Su ácido málico va limando poco a poco las piedrecitas de bilis del hígado.

OLIVO: Para favorecer la expulsión de los cálculos de bilis en el hígado, tomar 1 cucharada de zumo de limón con aceite de oliva.

DIARREAS

KUZÚ: Remedio macrobiótico consistente en diluir una cucharadita de esta raíz pulverizada en zumo o agua y llevarla a la ebullición. Si se mezcla con una cucharadita de umeboshi y de salsa shoyou se amplifica el efecto. Es muy efectivo en casos de diarreas y también de resfriados pero no debemos olvidar que estos síntomas son descargas de toxicidad, necesarias para que el cuerpo se limpie de toxinas y recupere el equilibrio. El remedio nos ayuda a atravesar el proceso lo “más dignamente posible” pero nunca tapando los síntomas, sólo favoreciendo la eliminación de tóxicos.

MEMBRILLO: Tomarlo en compota para cortar la diarrea.

ESTREÑIMIENTO

ALOE: Hervimos 5 gramos de lino por taza de agua, la licuamos y añadimos 3 cucharaditas del jugo de aloe vera y lo tomamos 3 veces al día. Sus efectos se notan a las 8 horas. Hay que tener cuidado porque es un purgante muy potente. Aunque es compatible, hay que tener precaución durante el embarazo y la lactancia.

DÁTIL: La infusión preparada con un puñado de sus flores tiene efectos purgantes.

OLIVO: Tomar una cucharadita en ayunas favorece el tránsito intestinal.

En el siguiente post, continuo hablando de remedios para casos de falta de vitalidad, úlceras y llagas, problemas en la piel y depuración. Espero que os sirvan para aliviar vuestras pequeñas molestias.