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¡Buenas a todas, Diosas! Retomo el hilo del artículo anterior Tipos de alimentos Yin sobre la energía que nos aportan los alimentos. Hoy me voy a detener en los alimentos considerados Yang  o contractivos así como su  manera de cocinarlos para conseguir un efecto contractivo y caliente.

Las características generales de los alimentos tipo Yang son contener más sal y tener una textura más seca, cultivarse en climas fríos, y crecer lentamente con hojas pequeñas con predominio de tubérculos.

Los efectos de los alimentos yang son aportar calor y activarnos aunque nos causan impaciencia e irritación.

La forma de cocinar Yang se obtiene bajando el fuego de cocción, cocinando durante más tiempo (más de 2 horas), añadir más sal y utilizar la olla a presión.

Al igual que en los posts anteriores, enumero de alimentos Yang o contractivos a alimentos extremadamente contractivos:

  1. Harinas de cereales integrales: A parte de oxidar el cereal, el proceso de pulverización nos confiere una cualidad muy característica en los occidentales y es la de tratar los conceptos de forma aislada e individual en lugar de global, que es la perspectiva de la Medicina Tradicional China.
  2. Quesos curados.
  3. Jamón de bellota y aves ecológicas.
  4. Carnes de caza.
  5. Harinas de cereales refinados y horneados como el pan.
  6. Huevos ecológicos: Los huevos de producción ecológica se identifican al comprarlos con el número 0 que precede al código identificativo; nos garantiza que el animal ha sido alimentado con granos de cultivo orgánico y han sido criados en libertad.
  7. Sal marina integral, Miso, shoyu, pasta de umeboshi; esta última es una ciruela pasa que tras su fermentación se utiliza como prebiótico que regenera la flora intestinal.
  8. Especias: Canela, Clavo y Jengibre.
  9. Huevos no ecológicos: La crianza de estos animales es vertical, es decir, las aves se encuentran hacinados unos encima de otros sin ver nunca la luz natural del sol y alimentados con piensos artificiales, pesticidas y antibióticos.
  10. Carnes rojas, embutidos y aves no ecológicas: Al consumirlos, nos llevamos los aditivos, conservantes, químicos, antibióticos, pesticidas y transgénicos con los que se alimentó al animal en cuestión.
  11. Sal refinada común: Es un subproducto industrial normalmente radiado que contiene únicamente sodio y cloro con un efecto hipertensor y contractivo, al contrario de la sal marina sin refirnar integrada por 92 oligoelementos.

Cocinado contractivo:

  • Estofado y salteado largo: Nos calienta, refuerza y a su vez aporta dulzor.
  • Plancha: Nutre el organismo.
  • Presión: Nos aporta energía ya que concentra el efecto del alimento.
  • Frito: Nos estimula y activa.
  • Horneado: Calienta a nivel más profundo, seca y contrae en exceso.
  • Ahumado: Concentración extrema de la energía.
  • Barbacoa: Igual que el ahumado pero con el añadido de que nos cierra mentalmente.

Los efectos de consumir frecuentemente estos alimentos y que por desgracia componen nuestros menús diarios son: tener una energía descontrolada, tensión y mucho calor, saltar por cualquier cosa, sed constante que sólo se consigue saciar con cerveza o refrescos y ansiedad por dulces para relajarnos.

Esta energía contractiva se acumula en la parte baja e interior de nuestro cuerpo, el calor que provocan sólo se calma con los alimentos del efecto opuesto, es decir, extremadamente expansivos o yin como dulces, refrescos, estimulantes, alcohol… A nadie le puede extrañar que la alimentación de productos extremos consumidos a diario y en proporciones exageradas den como resultado enfermedades que diezman hoy en día a la población: Cáncer, cardiopatías, diabetes, alzheimer, depresión…

Espero haber dado luz a vuestra curiosidad. En siguientes artículos, seguiré desmenuzando las características de la macrobiótica en cuanto a alimentación se refiere así como os enseñaré a diseñar menús equilibrados y una lista de la compra sencilla y económica.

Hasta pronto.