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¡Hola Diosas! Ya sabéis por lo mucho que lo he explicado en este blog, que la energía propia de la primavera es la de la madera. Simbólicamente significa, que al igual que un árbol, nuestra energía intrínseca tiende a subir hacia arriba y a expandirse hacia los lados. A efectos prácticos, lo traduciríamos como la fuerza que nos impulsa a iniciar proyectos, emprender cambios y comenzar planes que hemos ido gestando en nuestro letargo invernal.

Es durante la primavera cuando el hígado aumenta el riego sanguíneo desde la 1 a las 3 de la madrugada, según el ritmo circadiano y el riñón en relación con el hígado, nos permite dormir y recargar baterías.

Estos dos órganos están íntimamente relacionados en primavera pues el hígado experimenta una revolución al igual que la naturaleza misma. Pero si no está en buenas condiciones no aumentará el flujo sanguíneo. La persona en lugar de tener ganas de emprender cambios en su vida puede estar irritable, impaciente e incluso deprimido por verse incapaz de seguir el trepidante ritmo primaveral.

Por otra parte, si el riñón está tenso, aparecerán miedos, ansiedad y la persona no se atreverá a implementar los cambios necesarios que le lleven a una vida mejor por no decir que el sueño será inquieto y habrá pesadillas.

¿Cómo podemos apoyar estos dos órganos para transformar nuestra vida? Aquí os dejo unas pautas con las que lo podemos conseguir.

  • Descansar lo suficiente para que el hígado pueda limpiar la sangre.
  • Levantarnos temprano pues el hígado recoge la energía del amanecer y aprovechar para hacer estiramientos.
  • Reducir los alimentos que tensan y bloquean el hígado como las grasas saturadas, sal y alimentos secos como los horneados.
  • En su lugar, apostar por el sabor ácido del limón, el frescor de las hojas verdes, cocinar al vapor y el ácido málico de la manzana.
  • Estar en contacto con la naturaleza todo lo que podamos ya que relaja y a la vez estimula al hígado.
  • La admiración es una característica del hígado por lo que para conseguir nuevas metas deberíamos buscar modelos que imitar. Si hay algo que devasta la energía de la primavera es la rutina. Si queremos potenciar los cambios en nuestra vida es necesario abandonar viejas creencias cuanto antes.

Por último, para reforzar el riñón, nada mejor que caldos de verduras, aumentar los minerales en nuestra dieta con raíces y pescado y disminuir el consumo de azúcar y alcohol.

Estoy segura que aplicando estos sencillos pasos vais a comprobar cómo pequeñas oportunidades van llegando a vuestras vidas para conseguir todo lo que os propongáis.

¡Hasta pronto!