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Hola Diosas! Pese a que las campañas de publicidad anuncian ya la vuelta al cole y cómo no, «nos animan» a gastar como locos el poco dinero que queda tras las vacaciones, lo cierto es que septiembre y octubre han sido épocas para recolectar lo sembrado allá por la primavera.

Eso mismo es lo que debería ser para nosotros. Repasar aquéllos proyectos iniciados en primavera, ver cómo han crecido, si es que lo han hecho, qué resultado nos están dando por el momento, en qué hemos fallado para corregir posibles errores y disfrutar de la prosperidad obtenida.

Sin embargo, al carecer de una perspectiva holística del ciclo vital, trabajamos arduamente tanto en primavera y verano cuando la energía está en su apogeo como en otoño e invierno donde nuestras fuerzas deberían replegarse poco a poco para despertar y brillar en primavera.

Entendería la abundancia como nuestra capacidad para crear una vida próspera en la que sintamos plenitud de felicidad, amistad, proyectos, dinero, salud…podríamos hacer una lista de cómo nos va en el área profesional, relaciones, ocio y salud para extrapolar esos mismos hábitos en el área que flojea para así gozar de más equilibrio y bienestar.

Cuando nos enfocamos únicamente en el materialismo vivimos esclavizados a la nómina del trabajo cambiando nuestro precioso tiempo por dinero y con temor de expandir nuestra creatividad. Con un nivel de vibración tan bajito, es muy difícil que la abundancia y prosperidad lleguen fluidamente a nuestra vida.

Además, físicamente los  órganos que se resienten ante tanta carencia son:

  • El hígado como órgano vinculado a crear proyectos. Si está tenso nos conformamos con lo que sea, albergando rabia y frustración.
  • El elemento metal del pulmón está relacionado con el  magnetismo del dinero y un intestino limpio nos ayuda a absorber mejor los nutrientes y materializar nuestros sueños.
  • El bazo y el páncreas en plenitud nos permiten cuidar de nuestras pertenencias y aumentar su valor pero si no funcionan bien surgen celos, envidia y sensación de escasez.

Para equilibrar estos órganos y atraer más abundancia a nuestra vida, deberíamos:

  • Eliminar los refinados y grasas saturadas que generan estreñimiento y enfrían el organismo.
  • Incorporar cereales integrales en grano, dulces naturales, legumbres, hoja verde y de sabor amargo así como masticar con lentitud.

Por otro lado, la creatividad está íntimamente relacionada con el segundo chacra, el del disfrute de la vida. Necesitamos más que nunca abrir este centro energético y para ello os apunto las siguientes claves:

  • Primero, hacer consciente las obligaciones que nos limitan y postergan nuestro disfrute.
  • Segundo, hacer todos los días algo que nos llene y nos suba la energía.
  • Emprender algo nuevo simplemente por el placer de hacerlo.
  • Con la gratitud, aumentamos nuestra autoestima y actuamos de acuerdo con nuestros valores. Para gozar de libertad financiera, mejorar nuestras relaciones y gestionar los desafíos de la vida nada mejor que agradecer lo que ahora tenemos.

Sobre todo, en esta época de cosecha sería de provecho valorar todo lo que tenemos y hemos conseguido para así aumentar las posibilidades de que se multiplique.

¡Feliz cosecha a todas!