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Hola Diosas, ¿qué tal? Continuando el tema de la Medicina Tradicional China que empecé en este artículo, hoy voy a describir las sustancias o elementos (por llamarlos de alguna manera) en las que se sustenta nuestra salud acorde a la visión oriental.

Según la Medicina Tradicional China, son tres los tesoros de la salud física, emocional y mental:

1 JING O ESENCIA

Significa semilla y constituye nuestro cuerpo físico. Recoge la energía vital que heredamos de nuestros ancestros por la unión de nuestros padres y que se incorpora al feto.Tras el nacimiento, la esencia vital queda custodiada en el riñón junto a los órganos reproductores y las glándulas suprarrenales. La cantidad y calidad de años de nuestra vida depende directamente del Jing o Esencia.

Es la fuerza que impregna al cuerpo de sus características dando forma y estructura al espíritu. Controla por tanto, el cuerpo externo. Localmente, reside a 6 centímetros debajo del ombligo y 2 dedos  hacia dentro.

Se encuentra íntimamente relacionada con la energía sexual y de procrear. La esencia la perdemos, a parte de con el desgaste natural del paso de los años, de dos formas distintas dependiendo de si somos hombres o mujeres:

  • En los hombres, la esencia se pierde después de cada eyaculación.
  • En las mujeres, la esencia se pierde tras la ovulación y después de cada parto.

2 QI O ENERGÍA

Sería un campo electromagnético que rodea todo lo que está vivo en el universo. La MTC utiliza este concepto para referirse al vigor. Da vida y forma a todo lo que existe entre el cielo y la tierra. Impulsa las funciones del organismo. Es responsable del metabolismo y de todos los procesos orgánicos.

Podemos clasificar la energía en:

  • Congénita: Es almacenada por el riñón y nos la transmiten nuestros ancestros.
  • Adquirida: Nos nutrimos por una parte del oxígeno inspirado por los pulmones (Qi puro) y de los nutrientes que se obtienen por el transporte y transformación de los alimentos que realizan el Estómago-Bazo-Páncreas.
  • Qi Pectoral: El pulmón combina el Qi puro inspirado y los nutrientes transformados por el bazo y da como resultado el Qi Pectoral.

Éste último se localiza a nivel del cuarto espacio intercostal, en el centro del pecho. Tiene la función de mantener la armonía entre cuerpo físico y espíritu. Se relaciona directamente con la respiración, surte a la Esencia o Jing con los nutrientes que extrae de los alimentos y se mueve por todo nuestro cuerpo.

El Qi circula por el sistema de meridianos o canales orientados verticalmente a lo largo del cuerpo que se conectan a los órganos internos a fin de preservar su funcionamiento normal.

3 SHEN O ESPÍRITU

Sería el espíritu, el alma o mente como lo conocemos en occidente. Es responsable de las emociones y del pensamiento. Controla los procesos mentales tanto emotivos como analíticos.

Mantiene una relación de dependencia e intercambio con el Jing y el Qi. La inestabilidad del Shen, produce efectos negativos en la vitalidad. Localmente situado en el entrecejo.

La MTC también nos dice que son 6 las energías externas coincidentes con 6 cambios climáticos de la naturaleza y que afectan a nuestra salud. Estas energías son: Viento, frío, calor de verano, humedad, sequedad y fuego. Nos hacen enfermar cuando existe un cambio anormal en el clima. Cuando estas energías vencen las defensas del organismo y penetran por nuestra piel, boca y nariz se convierten en agentes patógenos causando la enfermedad.

Los métodos de diagnóstico con los que cuenta la MTC son el pulso y la observación de la lengua.

La MTC como medio para restablecer el equilibrio y ayudarnos a recuperar la salud se aplica a través de diferentes técnicas como acupuntura, ventosas, masaje tuina, fitoterapia, reflexología podal, Chi Kun y dieta tipo macrobiótica.

¿Cómo ejercen los órganos su influencia energética?

Según la MTC, cada órgano controla y domina un campo de acción en el cuerpo; cuando algún órgano adolece de tensión o desequilibrio se manifestarán diversos síntomas:

El Hígado, protagonista en primavera, domina los ojos, los tendones y uñas por lo que en desequilibrio notaríamos enrojecimiento y sequedad en los ojos, tendinitis, tensión muscular y uñas frágiles.

El Corazón, protagonista en verano, conecta con la lengua y los vasos sanguíneos; en mal estado nos saldrán aftas en la lengua y tendremos dificultades en el lenguaje.

El Bazo, protagonista en verano tardío, ejerce su influencia en los músculos, boca y labios. Notaremos un sabor dulzón en la boca y flacidez cuando funciona mal.

El Pulmón, protagonista en otoño, ejerce su influencia en la nariz, glándulas sudoríparas, piel y vello. Si no funciona bien, los síntomas van desde rinitis hasta escalofríos.

El Riñón, protagonista en invierno, domina el cerebro, los huesos y la médula. Su debilidad se manifiesta en la pérdida del cabello y la aparición de caspa. Para recuperarse de fracturas hay que tonificar los riñones.

Por otro lado y no sólo en la MTC sino en muchas otras culturas se tiene en cuenta el ritmo circadiano o reloj universal que rige todos los fenómenos de la naturaleza incluidos, claro está, los órganos corporales. Las horas en que se activan los órganos serían las siguientes:

  • De 1 a 3 de la madrugada: Hígado.
  • De 3 a 5 de la madrugada: Pulmón.
  • De 5 a 7 de la madrugada: Intestino grueso.
  • De 7 a 9 de la mañana: Estómago.
  • De 9 a 11 de la mañana: Bazo.
  • De 11 a 1 del mediodía: Corazón.
  • De 1 a 3 de la tarde: Intestino delgado.
  • De 3 a 5 de la tarde: Vejiga.
  • De 5 a 7 de la tarde: Riñón.
  • De 7 a 9 de la noche: Pericardio.
  • De 9 a 11 de la noche: Células sanguíneas y linfáticas, sistema circulatorio y hormonal.
  • De 11 a 1 de la madrugada: Vesícula.

Con esto, creo que tenéis información suficiente para comprender muchos de los conceptos que se manejan en macrobiótica y en otros métodos de curación natural basada en aquélla medicina como la acupuntura o el shiatsu.

Hasta el siguiente post!